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En la barra con… ENTREVISTA | En la barra con… Rosario Flores (elmundo.es)

En la barra con… ENTREVISTA | En la barra con… Rosario Flores (elmundo.es)

Alberto Cuéllar

‘Soy de las que me viene una melodía en la cola del supermercado’

Carmen Serna | Madrid

Actualizado jueves 17/03/2011 08:38 horas

Llega con el tiempo justo para tomar un café, hacerse unas fotos, charlar al mismo tiempo y volver a su casa. «Es que quiero volver pronto», se justifica. Rosario Flores es tal y como se la ve en el escenario: espontánea, con duende, ágil e inquieta.

Está de promoción con su nuevo disco, ‘Raskatriski’, posiblemente, como reconoce, su canción de cuna. «Desde la tripa» ya oía la canción. No le importa marcar con su mano llena de anillos un ritmo que aprendió de su padre y de la rumba catalana. Eso sí, cuando llegan las fotos… «por favor desde este lado, que es el bueno». Lo bueno de conocerse.

Pregunta.- ¿Cuál es su flor preferida?

La rosa rosa.

P.- ¿Qué tienen las flores para causar esas sensaciones?

Tienen toda la sabiduría y la riqueza interior. La luz del espíritu. El poder del amor… todo lo que es bonito en la vida.

P.- ¿Cuánto marca llevar un ‘Flores’ a cuestas?

Marca pero en la balanza gana la sangre y el amor que recibí por ser Flores, la familia que tuve, lo que me inspiraron, el porqué soy así… Si volviera a nacer otra vez caería donde caí.

Se lamenta de no haber podido estudiar música pero a falta de notas y pentagramas, Rosario echa mano de lo que mejor tiene: la intuición. «En mi raza tenemos algo innato que nos hace fácil a la música, una intuición. Si nos hubieran dado la oportunidad de aprender música desde muy pequeñitos habría gente muy interesante porque ya tienen dones innatos desde que nacen», asegura al hablar de composición.

P.- ¿Qué le ocurre al componer?

Soy de las que me viene una melodía en la cola del supermercado y tengo que buscar el móvil corriendo para grabarlo para que no se me olvide. Hay veces que la música te llega y cuando quieres recordarla ya no te vuelve.

P.- ¿En qué se basa para crear sus canciones?

En la vida… Tampoco me baso en nada. Las canciones van viniendo conforme voy viviendo. Nunca me he puesto a hacer una canción sino que igual llego a mi casa, cojo la guitarra y estoy tocando y ¡bum! me sale algo bonito. A mí me viene dado desde el cielo, como arte de magia.

P.- ¿Suena diferente si la canción es suya que si es de otro?

Yo me considero un artista de escenario, de energía, no me considero autora todavía. Hago mis canciones pero no sabría componer para nadie. Por eso cuando canto canciones de otros las hago igual que si fueran mías porque yo soy buena a la hora de transmitir, de soltar mis sentimientos…

P.- Acabamos de celebrar el ‘Día de la Mujer Trabajadora’, ¿en su casa se conciliaba?

En mi casa la mujer y el hombre éramos iguales y no había diferencias. Y la mujer y el hombre trabajaban a partes iguales. Yo no tenía que hacer nada por ser mujer ni tenía que fregar ni lavar los platos. Allí éramos libres no había hombres ni mujeres, todos éramos iguales.

P.- ¿Al menos en llevar el salario a casa sí eran iguales sus padres?

Cuando hablo de mi padre digo que fue el gitano más moderno que hubo. No creo que haya otro gitano más moderno que Antonio González porque desde luego que rompió muchísimas cosas que en su época eran impensables, por su manera de ser, tampoco fue ningún líder, pero por su forma de ser hizo muchas cosas… A mí, por ejemplo, me dio la libertad y yo me considero tan paya como cualquiera porque así me educaron. Y mi padre era el gitano más grande del mundo y a mucha honra, por los cuatro costados…

P.- ¿Han heredado ese gusto por la libertad?

Yo creo que sí. En mi familia me dijeron que lo mejor de los gitanos es ese arte y es don innato que tenemos para la música y para el baile. Y que hay algo verdadero en la música nuestra. Eso fue lo único que me enseñaron mis padres de mi raza que yo creo que es lo mejor que se puede coger.

Rosario es de las optimistas, de las que cree que las batallas que le quedan a las mujeres por luchar van a ir transformando el mundo en el futuro. «Creo que la mujer está cada día mejor pero tenemos que unirnos y entre todas y por todas». Y recuerda que en otros pueblos, las cosas no son tan fáciles. Pero rompe la seriedad cuando oye una palabra mágica para ella, ‘Raskatriski’, como un ‘supercalifragilísticoespialidoso’ de su vida.

P.- ¿Qué significa ‘raskatriski’?

El ‘raskatriski’ que yo llevo dentro de mí… Es un ritmo catalán que me cantaba mi padre y que es donde me agarro a mis raíces musicales.

P.- Un ritmo que mezcla con funky, soul… ¿De dónde le vienen estos ritmos?

Yo siempre digo que soy muy gitana negra o gipsyfunky porque cuando oí cantar a James Brown… Mi canción de ¡Mía Mama! era un poco la idea de James Brown y sigo pensando en querer fundir la rumba catalana con el funky.

Escucha todo lo que «es un poco negrito», pero no tanto sus discos. «Me los pongo cuando los hago, luego ya no». Por eso no falta en su ‘discoteca’ particular Amy Winehouse, Aven Harper pero también Camarón, Marisa Montes o Esperanza Spalding. Eso sí, cuando tiene que cantar a sus hijos una canción de cuna echa mano de lo que es: pura intuición. «Me las invento en ese momento».

P.- ¿Cuál cree que es el alimento del alma?

El amor, el amor, el amor.

P.- Si en un bar pide un vinito y no le ponen una tapa, ¿qué hace?

Le digo con gracia: ¡Hijo que desaborío dame algo de comer!

P.- Lo de dar propina…

Creo que está bien porque es una ayudita para que trabajen más contentos y tampoco te cuesta nada.

P.- ¿Las penas con vino son menos penas?

En un momento dado sí pero luego son dobles penas.

P.- El menú en casa de Rosario es…

Comida casera, pucheros, guisos…P.- ¿Cuál es la dieta de Rosario para no poner ni un gramo?

No hay ninguna dieta. Siempre he sido así. Todavía me pongo la ropa de cuando era jovencita… Siempre he tenido más problemas para engordar.

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